Nosotros como humanos vivimos día a día tomando
decisiones cotidianas sin darnos cuenta de que cada de estas decisiones que
tomamos, son afectados o son por consecuencia del tipo de religión que llevamos
con nosotros. La realidad del hombre depende de que él se considera como la
verdad. Todos tenemos un tipo de verdad en que vivimos, y en que creemos. La
filosofía de la religión es una parte de nuestra vida cotidiana, nos damos
cuenta de ello o no. Nuestras creencias, o falta de ella, en Dios son una
fuerza siempre presente que afecta nuestros pensamientos, sentimientos y
acciones en situaciones cotidianas. Nuestras creencias personales afectan lo
que percibimos como comportamiento ético; plagan nuestros pensamientos
conscientes y subconscientes, que a su vez afectan nuestro juicio, para lo bien
o para lo malo.
Dado que nuestras creencias, pensamientos
y sentimientos acerca de Dios y la religión son individuales, hay muchas
diferentes escuelas de pensamiento dentro del estudio de la filosofía de la
religión. Es importante que las personas sean conscientes de sus creencias y
cómo afectan a nuestras elecciones cotidianas. Por ejemplo, si está trabajando
con alguien cuyas creencias difieren de las propias, sus creencias y sesgos
personales podrían convertirse en una barrera en esa relación, o podría buscar
un terreno común con el cual fortalecer y construir esa relación y trabajar
juntos armoniosamente.
Es importante que las personas sean
conscientes de que sus creencias personales, ya sean religiosas o no
religiosas, los llevan a mantener cierto grado de sesgo hacia cualquier cosa
que no esté de acuerdo con esas creencias. Estos sesgos a veces nos hacen
tratar a las personas con inequidad. Pueden alimentar el odio, la envidia y la
desconfianza, llevando a la gente a actuar en oposición a las enseñanzas
morales de su fe u otros valores éticos.
Ser conscientes de exactamente lo que
crees y por qué nos puede ayudar a darnos cuenta de cuántas diferentes
filosofías de la religión existen, y puede ayudar a dejar de lado algunos de
nuestros sesgos personales para hacer este mundo un poco más aceptable. Claro
que esto todavía no es nuestra realidad. El mundo no tiene la tolerancia de ver
todos os puntos de vista de cada uno. Por eso, en fin, la religión afecta como
una persona actúa, y percibe su propio realidad.
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